martes, 14 de junio de 2011

T A R O T


TAROT: ESPEJO Y CAMINO DEL ALMA.Es difícil dar un nombre a algo tan vasto como el universo de los arquetipos y los símbolos. También es difícil sintetizar y hablar tanto desde el corazón como desde la información adquirida. Tengo la impresión de intentar desmadejar un ovillo largo… tan largo como es el tiempo en el que el Hombre vive ...en este planeta.


Conocimiento… todos lo tenemos, en mayor o menor grado, ya que somos iguales. Nos ha parido la misma Madre Universal y nos ha engendrado el mismo Padre Universal. La proyección de nuestro nacimiento está encaminada a realizar el mismo “viaje mítico”, que es el encuentro con el “ser” verdadero. Entre tantas vías desplegadas al uso por los hombres, parar acceder al “tesoro interior”, el Tarot es una de ellas.

También es cierto que los caminos de realización o encuentro con la Esencia están cuajados de arribistas, que se aprovechan de la necesidad y debilidad humana para medrar. Alcanzar poder o simplemente bienes económicos. Se da en el aspecto espiritual. Se da en el aspecto psicológico y también en la sanación de enfermedades. El Tarot también se ve contaminado por tales prácticas. El uso cartomántico de la baraja del Tarot, nada tiene que ver con la utilización anímica de la misma. La diferencia no es solamente de estilos, sino de introspección, de entrega de orientación real. En el uso adivinatorio de las cartas del Tarot, el consultante es un mero espectador de la habilidad del cartomántico para seducir la consciencia del consultante. Éste otorga poderes a la persona que supuestamente le “adivina” tanto el pasado como el presente, y sugiere y condiciona de alguna manera el futuro. Desde mi punto de vista es una impostura derivada de la candidez, debilidad e ignorancia del consultante. Y no está exenta de peligros. La “alegría” vaticinadora de sucesos negativos o de situaciones complejas puede llevar al consultante a inconscientemente , llevar a término tal suceso. Además de poder crear dependencia psicológica , ante la creencia de que uno encuentra una persona que puede “ver” a través de uno mismo.

Bien distinto es el uso del Tarot cómo camino evolutivo. Una luz que ayude a un ser humano a encontrar orientación sobre su origen y devenir. A conocer sus recursos como ser humano y persona. A adquirir más claridad. A descubrir potenciales escondidos. A darse cuenta del mundo interior y del que le rodea en todo su ámbito. Percibiendo que no es un ser separado del entorno sino totalmente contingente. También el Tarot le puede ayudar a expresar anhelos o ver la manera de encarar diferentes situaciones vitales, que si no se perciben con más alma nos puede destruir nuestra fe en la vida.

Alejandro Jodorowsky, llama a éste enfoque de utilización del Tarot, “Tarot Evolutivo”. Su práctico, erudito, poético y experimentado enfoque, junto con la documentación aportada por la gran inteligencia intuitiva y creatividad de Carl G. Jung germinaron en mi interior. Han despertado lo que quizás “ya sabía”. Con anterioridad había buceado en otras fuentes, pero confieso que existe una tendencia un tanto personalista en interpretaciones, a veces bizarras, tanto acerca de lo que cada carta puede significar, o cómo se deben de utilizar. Y existe tal tamaña cantidad de documentación y diseños de cartas, que evidentemente, o bien todos son los verdaderos o ninguno lo es. Lo curioso es que siguiendo la teoría de la “sincronicidad” de Carl G. Jung, todos aquellos enfoques que me inspiraban credibilidad estaban relacionados con el Tarot de Marsella. Por ello, me he “entregado” a su magia y su luz. Y esto es lo que os muestro, y espero que primero os interese y luego os sirva de ayuda.TAROT:SÍMBOLO Y ARQUETIPO.Desde que el hombre es hombre se ve impelido por dos enormes fuerzas. Una es la preservación de la especie. La participación de su ser en el mundo desde un punto de vista ecológico. En función y relación con el entorno. El hombre es indivisible de la Naturaleza. Es Naturaleza. Materia creativa en continúa formación. Pero a la vez…existe su pulsión espiritual. Una fuerza que lo eleva a una realización de apariencia numinosa y que va más allá de la procreación... más allá de la preservación de la carne y sangre. Esta fuerza espiritual lo llena de anhelo indescriptible, de una visión imaginativa acerca de la vida, de un placer místico que es expresión del desarrollo de su mente. Lo canaliza a través de rituales de magia, encantamientos, arte expresivo, uso de la materia como vehículo de contacto con las fuerzas superiores. Es totalmente instintivo y tiene que ver con el desarrollo de la inteligencia humana.

Juan Luis Arsuaga, célebre antropólogo descubridor de la sima de Atapuerca, comenta la casi certeza de que el desarrollo del cerebro humano se debe primordialmente a un cambio de la alimentación que pasó de ser vegetariana a ser carnívora. La ingesta de proteína de alta calidad comenzó a incrementar el aumento de fuerza, y sobre todo un cambio bioquímico corporal, ayudando al desarrollo de la masa cerebral. Me pregunto si eso era inevitable o estaba programado o quizás de repente el hombre se dio cuenta de que los animales tan poderosos comían a otros animales. Y comenzó a competir, con los carroñeros, por los despojos. Y si cuando no tenían casi carne partieron un hueso y descubrieron la esencia, la médula. Tengo entendido que eso es posiblemente lo primero que ingirieron de un animal. Es realmente simbólico que la primer sustancia animal que aprovecharan tuviera la misma cualidad y textura que el cerebro, que es la esencia y la estructura física del organismo humano. Quizás otra muestra de la “sincronicidad” de Jung.

Para la mente humana esto sucedió en mucho tiempo. Para la realidad esto es un destello súbito. De repente nos encontramos con la unión de la carne y del espíritu. De la materia y del espíritu. Anhelos y necesidades. Nacimiento y muerte. Alegría y dolor y vamos construyendo un mundo interior subjetivo, lleno de sensaciones y otro más objetivo, lleno de metas tangibles. Comer, fornicar, procrear, cazar. Parecen opuestos pero son indivisibles. Son como la cara y la cruz de una moneda.

El Tarot expresa simbólicamente esas formas interiores que el hombre ha creado en su interior, para poder apoyar sus experiencias en una imagen común a todos ellos. Esas imágenes nuutren, dan vida al mundo interior y a la vez ayudan a interpretar el exterior. Son los “arquetipos”, tal como Carl G. Jung las denominó. Tienen carácter simbólico y son autónomas y altamente energéticas. Emergen del alma humana mucho antes que las culturas o civilizaciones pueblen el planeta. No tienen distinciones de razas. Pertenecen tanto a la “psique” colectiva como a cada individuo. Es como un gigantesco holograma psicológico, en el cual cada hálito de vida, reproduce exactamente el mismo dibujo y color del holograma psíquico. Esas formas se adaptan a las etapas, sucesos, expectativas, experiencias de los hombres. Tienen relación tanto con lo cotidiano como con lo numinoso. Muestran realmente lo que verdaderamente somos.

Los “arquetipos” no son entes petrificados, sino formas energéticas que tienen vida propia y organizan la vida alrededor de su entidad simbólica.El Tarot es un mundo rico y complejo en esa imaginería arquetípica. Unas se relacionan con el origen del hombre, con su necesidad de reconocer una Madre y Padre Universales. Otras apoyan fuerzas escondidas llenas de poder que sirven al mantenimiento de la vida humana. Expresan la energía mágica de la fecundación, tanto del humano como de la Naturaleza circundante, animales o la tierra nutritiva. Y el hombre mira al cielo como vehículo de vida. El Sol, la Luna y las Estrellas. También encontramos figuras que inspiran la capacidad de “iniciarse”, de relacionarse, de expresar emociones vitales para el desarrollo con el amor, la fuerza, el valor , el discernimiento, la meditación reflexiva, la pasión y la entrega, la creatividad sin límites, el intelecto, la sensiblidad, el conocimiento de la dualidad del alma etc…Una y otra forma de arquetipos ponen en contacto el macrocosmos y el microcosmos tal como el los percibe.

Estas figuras interiores del hombre, devuelven a su alma, en forma de imagen simbólica, las fascinación de su intelecto que se abre a experiencias tremendas. Una es la vida fecunda. El Universo que brilla antes los ojos. La grandeza de los fenómenos que no pueden controlar. En un principio se creían que la fecundación de las hembras era una acto mágico, promovido por la propia Tierra. Y no andaban descaminados porque a ella debemos el alimento. También se vieron espantados y desarrollaron una capacidad de sentir la muerte, el dolor de la desaparición de lo que se necesita, lo que se ama. Toda esa fascinación aunque traumática, desarrolla “antenas” para poderes para poder “ver más allá” de sí mismo y entonces su mente progresa de una forma específica. Evoluciona hasta lo que ahora somos. Lo hace de una forma imparable, como si este proceso no tuviera fin. Al final, aquello que evoluciona no es la manera en la que la mente-herramienta intenta controlar el mundo sino el alma misma. Ella es el alfa y el omega del hombre. La energía que nos une al Todo y a la vez liga el macrocosmos y el microcosmos entre sí.



CARL G. JUNG SOBRE LOS ARQUETIPOS
“La máquina psicológica que transforma la energía, es el símbolo” (Energética del Alma).
“Los arquetipos son elementos estructurales numinosos de la psique y poseen cierta autonomía y energía específica, en virtud de la cual pueden atraerse los contenidos de la conciencia que los convenga.”
“No se trata de representaciones heredadas, sino de de cierta disposición innata a la formación de representaciones paralelas que denominé “Inconsciente Colectivo”…corresponde al concepto biológico de “Pautas de Comportamiento” (Energética del Alma)


ACERCA DEL SÍMBOLO

“El verdadero fundamento del simbolismo es la correspondencia que liga entre si todos los órdenes de la realidad, ligándolos los unos a los otros, y que se extiende, por consiguiente desde el orden natural tomado en su conjunto, al orden sobrenatural…”
(René Guenón)
“Simbolismo es el arte de pensar en imágenes”
(Ananda Coomaraswamy)

“El simbolismo es la ciencia de las relaciones que unen a Dios con la Creación, el mundo material y el mundo sobrenatural”.
(Landrit)

“En el símbolo, lo particular representa a lo general, no como un sueño y una sombra sino como viva y momentánea revelación de lo inescrutable.
(Goethe)

El símbolo une el alma al Universo desde lo particular a lo general. Busca la relación existente , el lazo no verbal, no interpretado entre lo que el ser humano ve, siente, experimenta, y el objeto. Ese objeto le devuelve su cualidad anímica per se. Le toca de inmediato, como un olor difuso a lavanda nos transporta a un campo lleno de flores. Es una imagen interior otorgada a un objeto exterior para que éste, evoque eternamente lo que la creatividad humana engendra. TAROT:ESPEJO DE LA EVOLUCIÓN DEL ALMA.El título de este apartado puede parecer una frase hecha. La palabra evolución suena un tanto ambigua. Espacial… Se extiende en el tiempo o queda reducida a una hora. No se ajusta a algo determinado y su valor radica en esa indeterminación. Se supone que va…que se mueve hacia fuera, tal como la palabra emoción significa “e-movere”, es ecir moverse hacia fuera, o extorsión puede significar torcer o forzar desde fuera. Todo ello nos indica que existe algo que se desarrolla, que cambia, que adquiere nueva vida, y que lo hace porque está en contacto con un agente interdependiente que le obliga, le empuja o condiciona. Es por así decirlo el “alimento” que genera tal suceso.Una persona, una especie, un evento, cualquier cosa esta sujeta a esa evolución y transformación. Es la Vida. El Universo mismo es el agente de tal milagro. Los hombres son conscientes de ese efecto de “causalidad” y observan que su propia acción y aparente voluntad o libre albedrío causa tales cambios a su alrededor. De repente se siente agente transformador. Y empieza peligrosamente a creerse que tal facultad es un derecho. Derecho a intervenir en la manera en que la Naturaleza diseña la Vida. Derecho a “controlar” la génesis de la fauna y flora, de alterar los bio-sistemas, de “ganar espacio” a ríos y marismas, bosques o montañas. De “fabricar” animales de diseño, personas de diseños, comidas de diseños, sueños de vida eterna diseñados. Placer sin limites diseñados. Mundo sin enfermedad, sin sufrimiento, con recursos ilimitados, y quizás sin alma… ya que puede molestar. Eso se llama en psicología “hubris” y en lenguaje corriente pecado de arrogancia. La arrogancia es facultativa de la necedad. De egotismo desmedido, lo cual es necedad. El hombre pierde tierra, se desgaja de sí mismo, se aleja del ritmo de lo que le nutre.

Gracias a Dios… o gracias a la Vida, la arrogancia se paga. La ignorancia también aunque, no sin dolor, de todo ello se aprende. Luchando para suprimir la precariedad de antaño, nos daremos cuenta de que nuestra vida es igualmente precaria. Catástrofes medio-ambientales, ecológicas, espirituales, vacío, enfermedades mentales nuevas, .. miedo…siempre el miedo. Nos torpedeará la lucidez con la misma violencia que un rayo celeste descorona la corona de realeza de la Torre del Tarot, de donde nos caemos como marionetas, como hojas al viento, para dar con la cabeza en la tierra, siempre madre amantísima. Pero evolucionaremos. A la fuerza… pero evolucionaremos.



PARA EL TAO, LOS HOMBRES SON COMO PERROS DE PAJA DESTINADOS AL SACRIFICIO.
PARA EL HOMBRE SABIO LOS HOMBRES SON COMO PERROS DE PAJA DESTINADOS AL SACRIFICIO.
Lao Tse (Tao Te King)



Las cartas del Tarot nos desvelan cómo, para desarrollarnos, el hombre necesita, tanto del duro aprendizaje, de su propio escarmiento, como de momentos de desesperación o de euforia, de alegría o de tristeza. De amor intenso o de odio. Debemos integrar lo positivo y lo negativo. Mirarnos en todas las imágenes posibles. Ahondar en lo más oscuro de nuestra sombra pero también subirnos a lomos de nuestro “Angel Guardian”. Nos atreveremos a ser “Diablos” o a montar en un “Carro” de conquista. Nos encerraremos en una “Morada Mística” y quizás nos perderemos en la Noche Oscura del Alma buscando desesperadamente el reflejo de “La Luna”.

Ahora nos encontramos con la mágica palabra. Alma. Todos los hombres de todas las culturas conocen, saben con su intuición lo que es el alma para ellos. Pero no la pueden describir. Es igual que el Tao, que no puede describirse y su nombre es Esencia. Y sin embargo, vemos la curiosidad o la paradoja de que de aquello que es inefable produce una enormidad de textos, definiciones, clasificaciones y diatriba intelectual en el hombre. No nos contentamos con sentir… necesitamos solidificar, retener lo sutil, atraparlo en palabras que nos den la impresión de solidez y de eternidad. No nos damos cuenta de que solamente aquello que fluye y se transforma es eterno… no por lo que es sino por su capacidad de devenir. Los hindúes afirman que esencialmente existe el Gran Alma Universal y luego el Alma Individual.. que no es sino una expresión de la Grande. Los Taoístas le llaman Tao. Los cristianos le llaman Dios. El caso es en el plano personal, es una morada donde se reproduce todo aquello que ocurre en el Universo. Es la manera en la que cada ser humano reproduce la Esencia.

El alma tiene ojos. Sentidos. Vibra…El alma colectiva, crea esos “arquetipos simbólicos” y los ojos se miran en ellos como en un espejo. Cada situación, movimiento, transformación vital, se refleja en ese espejo, que no es una superficie cristalizada, muerta. Sino más bien como el agua viva, a veces tranquila y a veces agitada y turbia. Entramos en la necesidad de aquietar tal superficie, porque el alma está debajo de todo lo aparente. Se puede adornar y falsear. Pero cuando los ojos, y la consciencia le miran sin mediar pensamientos, intenciones o objeciones, entonces revela toda su intensidad. De ahí la importancia de la meditación consciente. La quietud mental limpia “el agua” del alma. ¿PUEDES LIMPIAR TU MIRADA DE MANERA QUE PAREZCA CLARA COMO LA DE UN NIÑO.?
Lao Tse (Tao Te King)




Al hablar del agua, imaginamos realmente un pozo en el fondo del ser… pero no olvidemos que un agua sucia, pero quieta, también refleja el cielo, sin permitir ver el fondo, así que, es la mirada lo que importa… como metáfora del alma. Su vehículo de expresión es el agua, y el agua representa la esencia de las emociones, además de otras interpretaciones.La persona que quiere mirarse en la “superficie acuática” del Tarot ha de liberarse de prejuicios, movimientos defensivos o narcisismo, y sin embargo ha de permanecer sincera, libre de prejuicios acerca de lo que le gustaría ver…y realmente intentar ver lo que hay. Es básico, entonces que la persona que interprete las cartas lo haga desde un punto de vista de entrega a la verdad. Un Tarotista egocentrado puede producir confusión en vez de claridad. Su meta no es decir cosas que pueden coincidir con la “verdad” aparente. Su acto es un acto de intuición.. y solo puede servir de intermediario entre el símbolo de la carta y el alma del consultante. A lo más, puede sugerir… alentar nuevas preguntas, indagar en el estado de la persona y confiar en su capacidad de guía. El Tarotista, además de ser capaz de percibir el mensaje de cada símbolo y sus miríadas de interpretaciones, ha de realizar el esfuerzo de presenciar el espectáculo de ese despliegue en el alma del consultante, como si realmente estuviera contemplando las transformaciones que suceden en otro plano de la persona. Y por supuesto ha de tener suficiente cualidad objetiva para no intervenir, pronosticar, alentar conductas o inducir sentimientos que no serían sino producto de su propia proyección de arrogancia






¡PERMANECE MUY PREPARADO NO VAYA A SER QUE SE CUMPLAN TUS DESEOS!
Aforismo Taoísta



Hemos llegado, entonces a la conclusión de que al ser humano le resulta relativamente fácil ejercer de “agente evolucionador”. Es capaz de manipular sus circunstancias, en base a su denominado “libre albedrío”. Desde el punto de vista judeo-cristiano esta facultad es un don divino. Una lacra que lo avoca a innumerables fracasos de inteligencia y a una vida llena de dolor y miserias. ¡Ah…! Pero tenemos libre albedrío. Desde el punto de vista oriental,no existe absolutamente nada que se pueda controlar. Lo que sucede, sucede de una forma totalmente espontánea. De hecho los famosos preceptos de Buda suelen ser tomados como los Diez Mandamientos orientales, pero esa no es la realidad. Son simples recomendaciones de carácter higiénico sobre el adecuado comportamiento de un ser humano que no quiera “perder su alma”, pero que, de seguirlos puede cambiar la orientación de la vida pero nunca como algo a conseguir, sino como un camino vital. Y al final como recomendación sublime… es la de permanecer con el alma limpia, la mirada clara y la consciencia totalmente despierta. Los pecados del hombre son considerados como ausencia de consciencia. Otra cosa son las leyes y costumbres que regulan la socialización.

En las cartas del Tarot se da mucha importancia a la integración de los opuestos. Hombre-Mujer, Materia-Espíritu, Tierra-Cielo, Padre-Padre, Receptividad-Actividad, Oscuridad-Luz, Intuición-Intelecto, Animalidad-Humanidad etc…teniendo en cuenta la tendencia del hombre a dejarse caer hacia una lado de su capacidad, mientras lucha denodadamente en negarse a sí mismo. Su funcionalidad sensorial está tan desarrollada de manera práctica que la Vida se le presenta de forma palpable, utilitaria. La Vida es lo que pede medir, etiquetar..”hacer progresar”. Esa alucinación colectiva de que tiene la posibilidad de transformar lo que toca le da una exaltación endiosada. Ejerce con fruicción lo que considera son sus capacidades y hasta tal punto pretende que la Vida sea algo “útil” que la propia forma de servirse de la religión acaba siendo un artificio, más o menos como una “píldora metafísica” de una gran utilidad social, y una especie de “pase hacia la Eternidad Beatífica del Cielo”. Misas, bautizos, bodas, funerales, procesiones, peregrinaciones, preceptos morales, sexualidad controlada, o lo que es peor fanatismos, fundamentalismos y todos los ismos, tratan de llegar de una manera retorcida a la senda del alma. Se convierten en meras supersticiones, y exaltaciones emotivas de un deseo, realmente digno, pero decididamente extraviado.

Es evidente que por ello es importante que si uno se quiere mirar en las cartas del Tarot esté dispuesto a ser humilde, y sincero porque a lo mejor puede ver cosas que surgen que le causan molestia y incluso dolor. Porque aún admitiendo que es una hermosa vía de aprendizaje y ni buena ni mala per se, no carece de interpretaciones negativas, que lejos de asustarnos pueden ser inmediatamente iluminadas por otras igualmente positivas. Quizás puedas ver en ellas ese “tú mismo”, que desde tiempos inmemoriales ha mirado con horror todo lo que le hacía sufrir. Se ha dejado modelar por las circunstancias, socializándose de manera necesaria mientras perdía contacto con su alma. Pueden, quizás desvelar aquello que se esconde, la sombra reprimida de lo que adentramos en la parte trasera de la consciencia, hasta que adquiere la textura metafórica del preciado petróleo. Nuestra alma como un fósil cargado de energía, de aspecto siniestro, denso y alarmantemente contaminador.

Siempre me ha llamado la atención, que en la religión cristiana, especialmente en la línea de las iglesias protestantes o nuevas sectas actuales la salvación del alma es una especie de “regateo” con un Dios, en apariencia misericordioso, al que se puede acceder de forma individual, y sobre todo en base a esa relación alcanzar con un esfuerzo titánico, la salvación individual de la propia alma. Existe una especie de “falsa humillación”. Algo así como un cierto tufillo de considerarse una escoria, para luego merecer todo lo bueno. Una exposición exhibicionista de una parte de uno mismo, sin entender que eso es una forma de represión de la sombra oscura. Es alimentar al dragón del cuento con patatas fritas, cuando lo que desea es devorarte entero… y después escupirte como un ser renovado y limpio. No nos olvidemos del simbolismo de los animales míticos que devoran a las personas, “durante un rato”, para luego devolverlos a la vida, con un alma nueva. (Jonás. Gepeto en el cuento de Pinocho. El Lobo Feroz y muchos más) Este pensamiento tangencial, tiene que ver con la fuerza del simbolismo, del que el Tarot se nutre. Al final sostiene que el alma es Ying y Yang, pero también te dice que es oscura, indescriptible, eterna… TAROT:AL ENCUENTRO DEL HOMBRE CÓSMICO.Se llama “Hombre Cósmico” a una figura arquetípica que el hombre ha desarrollado desde su psiquismo y que proyecta su capacidad original. Su alma individual realizada y a la vez universal. Se une al Cosmos y a su Esencia.No nos olvidemos de que el hombre es a la vez sí mismo y todo lo demás. Yo, tú o ellos, todos nosotros llevamos la semilla de la Creación que es una fuerza real y eterna. Es la semilla de lo que llamamos Dios. Su expresión natural y pulsante es lo que ha transformado el mundo de las imágenes interiores y ha eclosionado el comportamiento religioso de los hombres. Y no es solamente una pseudo espiritualidad creada a partir del miedo a la muerte y el dolor. Sino la necesidad de llegar al núcleo nutritivo y creador de esa semilla y descubrir esa fuerza innata sin palabras, por pura y directa experiencia. Es lo que llamamos la Iluminación.

La representación y diversidad de las cartas del Tarot nos ofrece la posibilidad de contemplar muchas facetas del desarrollo, o viaje arquetípico del devenir del Hombre Cósmico, en cada uno de nosotros. El "Hombre Cósmico" vive en cada interior, no es algo a conseguir sino algo a descubrir… a desarrollar como experiencia. A lo largo de nuestra historia lo hemos intentado y asumido creando imágenes milenarias. Adam Gayomart en Persia, Purusha en la India, Cristo, Buda, Krishna, Antrhopos para los antiguos griegos…Son poderosas imágenes a las que miramos como si fueran espejos del alma. Toda la realidad psíquica del individuo está orientada hacia el simbolismo arquetípico del “si mismo”. Estas imágenes señalan un secreto incognoscible:el desconocido significado de la existencia humana.

“El fluir de representaciones del ego (que va de un pensamiento a otro) y sus deseos (que corren de un objeto a otro) se calman cuando es encontrado el Gran Hombre interior”
Carl G. Jung

La forma de presentación de los arcanos mayores del Tarot se realiza en una numeración que va del 0 al 21. El 0 representa el inicio , la fuerza creadora de todo momento previo al comienzo. Una potencia total, pura, descarnada de conceptos mentales o intencionalidades. Un ser a punto de ser engendrado que reúne todas las potencialidades del Ying y del Yang para crear la vida.La carta 21 representa el Mundo, devenir final del nuevo ser. Indica que el Hombre Cósmico ya se ha realizado en sus cuatro planos o pilares básicos de sustentación creadora. Intelectiual, emocional, físico-material y creativo-sexual. Coincide esto con las cuatro funcionas básicas diseñadas por Carl G. Jung Pensar, sentir, intuir, percibir. Este ser está rodeado de una orla de forma almendrada (mandorla) que como una semilla volverá a germinar más y más vida y se fundirá con la esencia de la potencialidad universal.

Todas las demás cartas recogen diferentes figuras arquetípicas, para poderse mirar en ellas y encontrar la fuerza representativa de cada una de ellas. Son fuerzas inherentes a la cotidianidad, a la parte social, terrenal del hombre tanto como a sus anhelos más espirituales e inmateriales. Estructuras psíquicas que impulsan el desarrollo del ser humano hacia su realización como “Hombre Cósmico.”

El “sí mismo” no es un ente que solo se relaciona con lo espiritual, sino que reconoce el espíritu en la materia, en su carne y sangre. Lo reconoce en los animales y sus potencialidades del instinto, alimento, fuerza e inteligencia. Es materia y espíritu y así lo siente. Todas las religiones se intuyen el valor espiritual de la materia, y lo trasladan numinosamente a las piedras. Algo tan quieto y tan ajeno al devenir del intelecto y emociones humanas. Algo de apariencia eterna. Lo más antiguo es las famosas “catedrales megalíticas” , pasando por fundaciones eclesiales como la cristiana..”tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia…” También nos viene a la memoria la piedra sagrada de la Kaaba en la Meca, núcleo espiritual de los peregrinos que en multitudes catárticas giran devotamente alrededor de la misma creando un mandala en movimiento.. una reproducción de la espiral creadora de la Divinidad. La piedra que Jacob colocó en el lugar donde en su famoso sueño presenció la escala divina. Las palabras de S. Lucas xx 17 “Cristo es la piedra que reprobaron los edificadores”. Y la Piedra Filosofal alquimista que significa que algo nunca puede perderse o disolverse, algo eterno que los alquimistas comparaban a la experiencia mística de Dios en nuestra alma.

Además de la naturaleza material y a la vez espiritual de la piedra los seres humanos utilizan los animales como vehículo de espiritualización. Pertenecen a toda la imaginería de representaciones de deidades, se utilizan en rituales porque el alma de los animales nos ayudan a organizar nuestras fuerzas dispersas, que es la energía de la carta del Loco en el Tarot y así poder canalizarlas. Así nos encontramos la representación de la inteligencia en el águila, la fuerza en el toro y la creatividad sexual en el león. Apela el ser humano a cualidades inherentes a sí mismo que encuentra reflejadas en el animal, se despoja de un egocentrismo estéril y se entrega a ese ser irracional para vivir la cualidad con la consciencia pura y completar la imagen del “Hombre Cósmico” .TAROT:ASPECTO SOCIAL DEL SI MISMO.En las cartas del Tarot se nos muestran situaciones vitales, en las que a veces, los personajes están solos llamando a fuerzas interiores básicas. Tiene relación con las diferentes etapas de nuestra vida. Simbolizan la figura del Padre o de la Madre, la Mujer y el Hombre, Animus y Anima, Maestro o Maestra, Médico del alma, Médium o Puente entre la carne y el espíritu. En otras, están presentes figuras celestes, que potencian desde el Cielo oportunidades de realización espiritual. Nos ayudan a entrar en contacto con la fuerza del amor, de las relaciones, de la creatividad, el entusiasmo vital. Apoyan nuestra evolución físico.corporal. También hay animales, león, serpiente, águila toro, caballos perro que nos ayudan a mostrar nuestro enraizamiento con la parte instintiva y cercana a las fuerzas de la Tierra. Todas forman parte de nuestra realidad cotidiana. Podemos sacralizar la cotidianidad intentando estar despiertos para que los símbolos de los objetos vitales nos revelen el potencial verdadero.

Suelen decir que cuando una persona emprende el camino de la “individuación” o auto-realización se aleja de los familiares y de los amigos y se aísla. Esto es aparente en algunos casos, pero es solo una interpretación. La socialización costumbrista nos imprime una serie de obligaciones. De pautas de comportamiento. La elección que el alma hace difiere muchas veces del exterior. No tiene elección. O evoluciona o se pierde. Nadie puede elegir por otra alma. Y el camino del encuentro con la verdad interior está cuajado de desencuentros, de soledad y desconfianza. Porque
La mente colectiva gusta de mantener a todas sus miembros bien ligados entre sí. Nadie puede someter el alma de otra persona, o de una colectividad, al menos a largo plazo. No existen tiranías sempiternas. La Vida continúa su ciclo sin hacer caso a los atentados contra el alma individual o colectiva. La Vida es así… profunda, inmensa, eterna..El desarrollo del alma de un solo ser humano llevado a realización total es beneficioso para todos los demás. Es de un heroísmo humilde, y solo se percibe cuando es contagiado a los demás , transmitido a los demás de una forma absolutamente natural y sin violencia. Por eso creo que todo tipo de aleccionamiento y de captación de prosélitos es un enorme engaño promovido por aquellos que realmente no están realizados y temen por sí mismos mucho más que los que van a ser “supuestamente salvados”.
“La fuerza del “Hombre Cósmico" emergerá de nuevo en el ciclo de la Vida Eterna. Quizás en otras formas, pero lo hará destruyendo tiranías horrendas, alienaciones terroríficas o aletargamientos anímicos. El Ser Humano único es lo que cuenta.” (“La individuación” .Carl G. Jung)



CUANDO EL UN GRAN HOMBRE OYE HABLAR DEL TAO LO SIGUE CON DILIGENCIA.
CUANDO EL HOMBRE MEDIO OYE HABLAR DEL TAO, TAN PRONTO LO SIGUE COMO LO ABANDONA.
CUANDO EL HOMBRE NECIO OYE HABLAR DEL TAO SE RÍE A CARCAJADAS.
SINO RIERA A CARCAJADAS NO SERÍA EL TAO AUTÉNTICO.
Lao Tse (Tao Te King)




Seguir los dictados el alma o el Tao es a veces muy duro. Se asemeja al “niño” que S. Cristóbal pasó de una orilla a otra en un río, y en la mitad del cauce percibió que el niño pesaba cada vez más y se sintió como “si transportara todo el Universo”. Y de inmediato supo que en realidad estaba llevando a Cristo (Hombre Cósmico), sobre sus hombros.

Este Niño es un eterno símbolo del “sí mismo”que “deprime” al ser humano corriente, a pesar de ser lo único que puede redimirle. Hay momentos en los que seguir al “sí mismo” resulta imposible. Es como una situación de “doble ligazón”. No se puede hacer lo que se quiere , pero a la vez no se puede hacer lo que otros quieren que hagamos.

Existe un factor poco conocido en el “sí ismo” y es su aspecto colectivo. Casi todos los símbolos se despliegan en los sueños personales. Y éstos, la mayoría de las veces expresan relaciones humanas. Las cartas del Tarot pueden ser la personificación de todos esos personajes de los sueños, que se juntan entre ellos, se entremezclan dando lugar a infinidad de situaciones vitales que son reflejos de aquella experiencia que se consolida conscientemente o aquella que se guarda en el inconsciente. Al final la vida es relación. Peripecia de relaciones. Seres que están dentro de nosotros por un bagaje genético, o educacional. Seres que encontramos a lo largo de la vida. Un continuo curtir del alma. De roces de entrega y recepción. Detrás de todo eso está el “niño interior” aquel que mira sin hablar, y que ama sin elegir. Solo una persona, repito que está “espiritualizada” o “realizada” puede llevar una vida normal y servir de aliciente contagioso, vital, a una forma positiva de existencia e influir en los demás sin intervención alguna de la voluntad. Es la figura del “buda” realizado que cumplido su periplo de viaje interior vive ahora, totalmente desapercibido entre los demás, y renuncia a mayor gloria porque su destino es servir de Luz hacia sus compañeros de viaje. ala es su percepción de unión y compasión con todos los seres del mundo.

Las cartas del Tarot, en especial los arcanos mayores, expresan de forma visual, simbólica y arquetípica la forma en la que un ser humano se integra con toda su alma en la relaciones que mantiene con el Universo tanto interno como externo. Llamamos universo interno a lo que el alma capta, absorbe, sintetiza y percibe con sus sentidos y sus capacidades. Los sentidos son cinco pero las capacidades son cuatro. Intelectual, emocional, material-sensual y creativa-sexual. Todas ellas son diferentes en cada individuo e incluso diferentes en un solo individuo dependiendo de la época de su vida o su desarrollo. Todas ellas pueden potenciarse o deprimirse. Reconocerse o ignorarse. Y amplifican su radio de acción sobre grupos, familias, pueblos o culturas. Y el individuo a la vez es contagiado por las capacidades de cada ente más numeroso. Participan en la evolución del ser humano como especie y en todo lo que él crea y destruye. Su núcleo de potencia es el instintivo, aquel que no puede modificar a voluntad. Ese instinto es un caudal básico de la Mente Universal, que crea el ciclo eternos de construcción, preservación-destrucción. Es el Tao oscuro y profundo “Se le puede llamar la madre misteriosa…”Es la fuerza instintiva de la Carta del Loco, que en la cultura occidental toma la forma de un bufón, que está más allá del bien y del mal. Que no está condicionado por la inteligencia, la emoción, la sensualidad o la sexualidad. Que es libertad total, que alimenta la existencia con una fuerza incontrolable, que más adelante deviene en un… luego en dos, luego en tres y de ahí desarrolla todas las innumerables cosas. Avanza hacia la expansión de la vida, iniciando el ciclo y todos los seres que emana de el se embarcan en el viaje de la auto-consciencia.

Este viaje es expresado en los 22 arcanos mayores. Y como cada historia humana es un relato de encuentros y desencuentros, el Tarot expresa perfectamente el aspecto social del “sí mismo”.Las combinaciones de las cartas, constituyen una especie de código de barras fugaz, un código genético del ser que es el momento de la lectura se presenta ante ellas. No expresan una realidad tangible sino un ahondamiento en el alma y una ventana para poder contemplar los paisajes del interior.



SIN MOVERME DE MI CASA
CONOZCO EL MUNDO ENTERO.
SIN ASOMARME A LA VENTANA
VEO EL TAO DEL CIELO.
Lao Tse (Tao Te King)



Ayudado de la Consciencia, que es la guía suprema del alma, el ser humano recibe en su interior la imagen que le descubre pulsiones , vivencias, deseos, ámbitos de realización ocultos, relaciones del alma erróneas, fortaleza interior. Muchas cosas que desconoce porque están ocultas en el inconsciente. La socialización necesaria del hombre esconde el instinto anímico e incluso el propio instinto animal. La integración del aspecto consciente al inconsciente es la “meta”. La “casa” de la que habla el Tao Te King . La “ventana” es la introspección consciente y el Tao del Cielo es el “sí mismo”El “Hombre Cósmico” que somos. El que llegaremos a ser con plena consciencia,
Cuando poco a poco, o de súbito, no se sabe…mutemos lo suficiente y demos el paso evolutivo necesario. El método es la consciencia plena del AQUÍ Y EL AHORA. TAROT.CÓDIGO VITAL


Para el estudio del Tarot me sirvo del Tarot de Marsella restaurado por Philippe Camoins (descendiente directo de la familia marsellesa que imprime el Tarot de Nicolas Conver desde 1976) y Alejandro Jodorowsky, impulsor de dicha restauración. Los orígenes del Tarot se fundan históricamente en el año 1.000 cuando en el sur de Francia y España se daba una multiculturalidad espiritual sana y creativa, y convivían las mezquitas, sinagogas y templos católicos creando un magma de protección e impulso de los tesoros espirituales de dichas religiones.Si nos detenemos en la observación de las cartas, nos daremos cuenta de que . a pesar de que la simbología es mayoritariamente de trasfondo cristiano, se pueden ver multitud de tipo cabalístico, y estructuras estéticas islámicas que avalan dicha teoría. En aquellos tiempos de fuerte agitación política y religiosa, los sabios espirituales, viendo la decadencia en la que se hundía la sociedad, por razones de sed de poder y corrupción espiritual, intentaron proteger todo el fondo de misterio y de riqueza anímica. Subrepticiamente, diseñaron un aparente juego en donde representarían todos esos tesoros ocultos a los ojos cotidianos y es por eso que cada carta recibe el nombre de “arcano”, que a nuestros oídos suena antiguo, profundo y misterioso.

El Tarot de Marsella se compone de 78 cartas que llamamos “arcanos”. Ese nombre deriva de la palabra latina arcanum, que quiere decir “secreto”.

Los “arcanos” se dividen en dos grupos principales: 22 “arcanos mayores” y 56 “arcanos menores”. Todos los “arcanos” del Tarot de Marsella están contenidos en un rectángulo cuyas proporciones son las de un doble cuadrado.

Los “arcanos mayores” se numeran del I al XXI en numerología romana. A excepción de la carta del Loco a la que se le asigna el número 0. Los “arcanos mayores” son la representación de los “arequetipos” que son formas instintivas autónomas que operan en las profundidades de la psique humana.(Carl. G. Jung)Los “arquetipos” funcionan en la psique de la misma forma que los instintos funcionan en el cuerpo.

Los “arcanos menores” nos permiten examinar aspectos más cotidianos y personales de la vida en el plano intelectual, emocional, material-corporal y sexual-creativo. Los dos caminos, el proceso humano universal y el personal son iniciáticos y complementarios. Los “arcanos “menores” son 54 cartas que a su vez se dividen en cuatro series de 10 cartas. Palos, que son las Espadas, Copas. Oros y Bastos asociadas a las cuatro funciones básicas del desarrollo humano (intelectual, emocional, material, creativo-sexual). Estos “palos” están numerados del 1 al 10 y su numeración incide en la interpretación de poder o expresión de la función a la que se asocia. Además tenemos otras cuatro series de 4 cartas que corresponden a las Figuras, cuya categoría se corresponde a la manera en la que el ser humano expresa sus cualidades de expresión que van desde su alma más profunda hacia la totalidad. Estas figuras son Pajes, Reinas, Reyes y Caballeros, todas ellas asociadas también al palo correspondiente.

En virtud de lo cual tendremos que Las Espadas, incluyendo sus Figuras se asocian al plano intelectual. Las Copas al plano emocional-afectivo. Los Oros al material-corporal y los Bastos al Creativo –Sexual. TAROT.VIAJE ARQUETÍPICO

.Vamos ahora, a desplegar el “relato cósmico” del devenir. Crearemos una historia evolutiva en la que los “arcanos mayores” nos marcarán el guión como si fuera la estructura de un juego, destinado a cambiarse y mutarse de miles de formas, cada una de ellas, expresada en un momento determinado de consulta de sentimientos, de actividad. Una ventana que muestra el paisaje y orienta el camino a seguir. Sin limitación de direcciones, espacio o posibilidades. Y así aprenderemos que la vida no es un camino lineal donde cada cosa encaja en un esquema fijo sino la oportunidad para recrear con nuestra idiosincrasia y bagaje anímico infinitas posibilidades de vivencia, todas ellas encaminadas a expresar y llegar a ser lo que ya somos “El Hombre Cósmico) .O EL LOCO


Acabo de emprender el “viaje” y contengo toda la totalidad de potencia, innata, poderosa sin dirección alguna. Puedo alcanzar la iluminación o perderme en la locura, ya que soy
energía esencial . Como toda fuerza primordial soy a la vez caos y ausencia de normas.Estoy ausente de vínculos, pero deseando crearlos, como un recién concebido. Libertad plena y espíritu liberador inconmensurable. Contagio fuerza y libertad. Cuando miro en ese eterno bufón risueño marcho hacia la evolución de mi alma. ¿Quién controla esta fuerza. I MAGO - II PAPISA – III EMPERATRIZ


I - La fuerza divina me ha dado todos las utensilios vitales. Puedo crear a partir del Espíritu, todos los mundos posibles.. Cuando me miro en el Mago siento que mi capacidad se desborda hasta el punto de no saber como manejarla. Soy como un niño recién nacido que modela el entorno con sus manos y construye su mundo a través de los sentidos.
II - Tanto se acumula en mí el poder espiritual que siento necesidad de resguardarme. Desarrollo un intelecto y una espiritualidad al máximo pero no la expreso. Me resguardo, me aíslo porque hay en mí una virginidad que me retiene de hacerlo. Estoy gestando un nuevo ser emocional. Debe de ser altamente espiritual e intelectual porque no siento la necesidad de manifestarlo físicamente. No he descubierto la sexualidad.
III - Ahora he eclosionado… así como una primavera fogosa, plena de exhuberancia y de capacidad de reproducirme. Me he convertido en la Madre Naturaleza, fértil, creativa. Fuerza adolescente seductora, fecunda y abundante. Expreso en el hombre el ideal femenino y su “ánima”. IIII EMPERADOR – V PAPA – VI EL ENAMORADO


IIII - He encontrado la figura del esposo. Del Padre nutritivo. Toda la materialidad se manifiesta de manera estable. Soy el “ánimus” de la mujer, su parte masculina proyectada. Aporto la razón, la ley, la forma en la que la materia se organiza. Nutro la vida pero no me “enseñoreo” de ella. Cuido de aquello que me rodea y permito que florezca la vida lo suficiente para que las cosas se organicen.
V - Como he necesitado transcender la materialidad del poderoso ser me miro en la figura del Papa. Es un puente, un ideal que me guía hacia la espiritualidad. Es mayor que yo mismo. Me indica un objetivo en la vida. Trata de unir mis fundamentos y dirigirlos hacia el alma. Quizás me ilumine o quizás no. Puedo caer en el fundamentalismo, si me alejo de la vida terrenal demasiado. A diferencia de la Papisa, el Papa actúa en el mundo.
VI - El viaje no ha sino comenzado… todo lo que florece vitalmente en el alma ha de ser tocado por “eros”, por el angel del amor. Me siento confundido… creía que era poderoso y mayor, pero soy un joven inexperto y vacilante. Algo tira de mi consciencia.. siento que no me encontraré a mí mismo hasta que me realice en el amor. Busco el objeto del amor. VII EL CARRO – VIII JUSTICIA – VIIII EL ERMITAÑO


VII - Ya he emprendido el viaje. Joven… pleno de fuerza, voy a conquistar la acción en el mundo. Voy a conquistar el corazón de las cosas. Puedo pecar de narcisismo y de juvenil imprudencia. En un momento me lleno de un cierto orgullo. MI meta, no obstante es la de materializar el espíritu y espiritualizar mi parte material.
VIII - Pero mi marcha triunfal ha sido súbitamente obstaculizada por una figura imponente. Es objetiva y fría. No me envía mensajes de aliento, sin o que me recuerda que para poder continuar el viaje he de elegir bien. Eliminar lo superfluo y quedarme solo con lo necesario. Ser justo y atender las necesidades del alma. Las reales y no ficticias. Es la sabiduría y me impulsa a preguntarme…¿Me hago justicia conmigo mismo? ¿Soy misericordiosos hacía mí mismo y hacia los demás…?
VIIII - Repentinamente me siento en crisis. En soledad. Me pesa el viaje. Me ilumino el pasaje del alma. Miro hacia el pasado pero me veo impelido a marchar hacia delante. Por primera vez siento la profundidad de mi alma. Vigilo mis pasos. Me imbuyo de espiritualidad y de una fuerza que me acerca hacia la mutación de mi interior. X LA RUEDA DE LA FORTUNA – XI LA FUERZA – XII EL COLGADO


X - He llegado a un punto de bloqueo. No se si estoy al principio, a la mitad o al final del viaje. Por eso se me invita a preguntarme ¿En qué momento se encuentra mi vida?. Se lo pregunto a la esfinge de la Rueda. Tiene una manivela pero nadie la mueve. Parece estar parada. Inmovilizada en un pantano emocional. La esfinge me dice que los ciclos no dependen de uno mismo. Sino de la naturaleza de la vida. Espero que alguien o algo me ayuda a movilizar mi fortuna.
XI - ¡Al fin¡ Siempre es la Fuerza la que inicia un nuevo ciclo. Una nueva energía. Descubro mis fuerzas instintivas animales. Mi sexualidad plena,. Mi animalidad creadora. Me siento lleno de pulsión vital consciente.
XII - Pero a pesar de ello, el ciclo se para bruscamente. Estoy atrapado, sujeto de pies y manos. No me siento mal. Solo extraño. Creo que esta situación es una meditación, un silencio y una quietud necesarios. Antes de continuar viaje he de entregarme por completo. He de someterme a la vida. Ya que la vida es imposible de someter.XIII ARCANO SIN NOMBRE – XIIII TEMPLANZA – XV EL DIABLO


XIII - De la meditación profunda y el sometimiento de la quietud, a la misma potencia de nuevo. Un ser descarnado, y renacido se lanza a romper con furia todo el pasado. Todo lo que no nos sirve. Cauteriza las heridas y los conceptos podridos, los sentimientos que nos atan sin dejarnos avanzar, son abolidos por la guadaña simbólica. Avanza con la fuerza y determinación del Loco. Quizás un tanto agresiva. Como si ansiara vivir de nuevo en busca de un a creatividad reconocida.
XIIII - Como puedo armonizar tanta emergencia corporal y a la vez el anhelo de mi espíritu? Me siento desprotegido. Agotado de tanta lucha. No se que qué quiere de mí la vida. Tan pronto me levanta como me deja caer. Me empuja o me somete. ¿Es esto siempre así? Templanza me cura… me suaviza. Me procura el bálsamo del equilibrio. Me miro en su rostro benevolente y mis emociones se ablandan. Me “da alas” y a la vez me une a la tierra. Mis aparentes opuestos se relacionan armoniosamente.
XV - Cuando me relajaba en su bálsamo protector un ser interior ha surgido de lo más profundo. Descubro que siento deseos, pasión, oscuridad, creatividad sin freno. Descubro una manera de sentir la vida, estando más allá del bien y del mal. Me doy cuenta de que no hay hipocresía en mi interior. Que añoro ser cómo soy sin límites. Estoy preparado para asumir la condición masculino-femenina de mi naturaleza. El fondo libre de prejuicios. La sexualidad fértil y vibrante. Es la fuerza el místico Diablo. Tiene la tentación de ser Dios. Una parte de nosotros mismos nos tienta con posibilidades desconocidas, al igual que Cristo fue tentado por el Diablo interior. XVI LA TORRE – XVII LA ESTRELLA – XVIII LA LUNA


XVI - Esta emanación de poder sin frenos me había colocado en un pedestal de prepotencia. En una torre de orgullo.Todos los “vicios” del alma, contrapartida de las “virtudes” encerrados en una Torre de egocentrismo. El cielo viene en mi ayuda y con un violento rayo “iluminador de la consciencia” me libera y a la vez me arroja sin contemplaciones de la Torre de “Babel”. A pesar de lo aparatoso de la caída y de la humillación sentida, lo hace benevolentemente, y cubre mi “animus”y el de mi “anima” de “maná”, de maná nutritivo. Aprendo que toda “caída” o sufrimiento se origina cuando nos aferramos a la unilateralidad de la mente intelectual, vapuleada por un sistema emocional descontrolado.
XVII - Al desalojarme de mi Torre. Desahuciarme de mi orgulloso habitáculo me aparece la Estrella en forma de esencia Femenina Cósmica. Parra ayudarme a encontrar mi sitio en el mundo y poder actuar en el. Es la guía espiritual que me relaciona con la divinidad. Siento sumisión y piedad. Entrega de un generoso potencial. Pero me advierte de no desarrollar actitudes peligrosas como la le exigir en vez de dar o la de dar hasta que se agota nuestro ser en una entrega sin consciencia. También me advierte de la posibilidad de mis sentimientos de insatisfacción perpetua. Siento que puedo tener fe en la “Buena Estrella”
XVIII - Al caer tan bajo… todas mis emociones han encenegado mi espíritu. La mirada maternal de la Luna me dice que no se puede querer vivir tan activamente. Es necesario aprender a recibir. Ella es la Madre Cósmica y me introduce en el mundo de los sueños y del subconsciente. Descubro que mis anhelos y necesidades se tiñen de melancolía. Y que el “viaje hacia mí mismo” me sume en una “Noche Oscura del Alma." La Luna me hace sentirme receptiva… imbuída de su poder reflectante. Me ilumina el agua emocional… me abre a lo profundo de la poesía, de la feminidad total. Me invita a llegar a la orilla de mi ser.. de vuelta a “casa”. XVIIII EL SOL – XX EL JUICIO


XVIIII - Al llegar a la orilla he sido acogida por el Padre Cósmico. Todo lo que era receptividad se convierte en impulso activo. Saludo a mi alma gemela”. Animus y ánima” engendrados por la misma consciencia creadora. Amorosos. Amigos. Soy reconocida y amada como soy. Mi alma ya no es un vasto territorio a conquistar, sino un hogar protegido y nutriente. Su contacto provoca el despertar de la consciencia masculina y de la inteligencia de la feminidad.
XX - Al ser reconocida en mi esencia y amada en mi aparente dualidad puedo escuchar la llamada angelical de una nueva consciencia. Una fuerza desafiante a la muerte actúa en mi vida. Esta llamada ha de ser atendida. Me hace renacer con un ser nuevo. Quizás me ayude el recordar la forma en la que viví mi nacimiento. Reconocer si fui deseado, y no juzgado por mi esencia. Apelar a los seres interiores que me reciben como un ser humano renacido y divino. Es el nacimiento del “Hombre Cósmico”.XXI EL MUNDO


Lo he conseguido. El viaje desde el caminar aturdido del Loco hasta el Mundo realizado ha llegado a su fin. Una “mandorla”, símbolo de eternidad me protege. He recobrado la totalidad y estoy realizada en mis fundamentos de Inteligencia, Amor, Materia y Creatividad. Ellos sostienen mi Ser Cósmico, tanto como el Universo completo. Es el Alma del Mundo (Animus Mundi), Agente Universal que está en todas las cosas y nos une a todas ellas. Ya soy, conscientemente el Alma Universal. Hemos terminado el viaje. Pero no para siempre. Las ventanas interiores revelan a veces aspectos que consideramos negativos. Es solo una interpretación de la experiencia. Nunca son situaciones cristalizadas, como obstáculos insalvables que nos niegan la oportunidad de encontrar el camino del alma. La inconsciencia nos sume en la Rueda de la Fortuna, la colapsa y la somete a la inercia del Karma (energía que sigue a una acción que tiene por meta a sí misma). Hay un tesoro de formas interiores que nos ayudan para que consigamos renacer en la totalidad. Podemos permanecer conscientemente atentos, como las célebres vírgenes de la parábola, para que no se apague la luz de la “lamparilla” y podamos distinguir lo que sucede en el interior, y en el exterior. Estas formas anímicas necesitan ser amadas y reconocidas. Necesitan ser cuidadas con inteligencia. Son la llave de nuestro pleno desarrollo. Nada está escrito o realizado en el alma. Ni existen “virtudes” los suficientemente luminosas que deslumbren la oscuridad de lo que llamamos “pecados”, ni existen “pecados” que oscurezcan irremediablemente nuestro camino. Dentro de la ley de los hombres, es muy difícil ser justo, y no condenar y castigar en base a prejuicios. Pero en el plano individual, la justicia tiene forma de amor, inteligencia y una energía creadora, la consciencia, que tiene la particularidad de “animar” (poner alma) donde ésta ha sido secuestrada... donde este.

A partir de ahora, conocemos un poco más. Nos iluminaremos de forma sencilla, humilde. Comprenderemos el anhelo del alma por realizarse y el empuje del Hombre Cósmico que habita en el núcleo de cada ser humano.

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